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Hombro con hombro SOFOMES y Mipymes

Un millón 10 mil 857 micro, pequeñas y medianas empresas cerraron sus puertas definitivamente en un periodo de 17 meses, y de las 3.9 millones que quedan 60% señalan la necesidad de apoyos fiscales; 40%, aplazamientos de pago a crédito; 34%, transferencia de efectivo; y 30% acceso a créditos nuevos. Estos datos son resultado de la segunda edición de la Encuesta sobre el Impacto Generado por Covid-19 en las Empresas (ECOVID-IE) y del Estudio sobre la Demografía de los Negocios 2020 (EDN) que realizó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

 

Son significativos porque forman parte de dos engranes fundamentales de la economía: el sistema financiero y el sector productivo; el primero con el acceso al financiamiento y el segundo como generador del crecimiento y desarrollo del país.

 

Julio Santaella, presidente del Inegi, explicó que el estudio no permite dar certeza de que el Covid-19 fuera la causa de la desaparición de los negocios, pero si hay datos que demuestran que 2020 ha estado marcado por la pandemia. Este comentario cobra importancia debido a que de los 17 meses que abarca el estudio, en nueve (contando de marzo a noviembre) se han llevado a cabo medidas de contingencia para evitar los contagios, las cuales implicaron el cierre de establecimientos.

 

Lo anterior se refuerza con el hecho de que de septiembre a octubre de este año, periodo de estudio que abarcó la ECOVID-IE, el 87% de las empresas tuvieron alguna afectación a causa de la pandemia, que si bien representa una disminución del 7% respecto a los datos levantados en el mes de abril, es un número significativo que implica pérdida de empleo y falta de capital o liquidez para continuar las operaciones, lo que tiene que ver con las necesidades que expresaron las empresas presentadas al inicio de este artículo.

 

Sobre el tema del empleo, el director general de Estadísticas Económicas de Inegi, Arturo Blancas, destacó que la reducción del personal aumentó dos puntos porcentuales de una edición a otra de la encuesta, debido a que en la segunda se calcula que 16% de las empresas sufrieron esta situación, mientras que en la primera solo fue 14%.

 

Sin embargo, la encuesta también arroja que las mipymes han dejado de hacer cierres temporales, puesto que en abril, el 60% de los negocios realizó un cierre temporal de 18 días y para el mes de agosto, solo 23% lo hizo, lo cual puede deberse a que son establecimientos a los que su ubicación geográfica o giro no les ha permitido reabrir.

 

 

Respuesta permanente

 

¿Qué sigue ante este panorama? ¿Podemos hablar de una reactivación económica? ¿Qué se debe hacer para responder a las necesidades de apoyos fiscales, aplazamientos de pago a créditos, transferencia de efectivo y acceso a créditos nuevos?

 

Las SOFOMES de ASOFOM han respondido no solo desde hace 17 meses, sino desde que se crearon como figura de Sociedad Financiera de Objeto Múltiple, al tema de acceso a nuevos créditos, y desde hace nueve meses al aplazamiento de pago (con diferentes opciones, dependiendo de la Sofom y de las características de cada cliente) en solidaridad con las empresas que las han visto como la opción para acceder a un financiamiento, y a partir de este como la posibilidad para generar un historial crediticio.

 

¿Qué sigue en 2021? De lado de las SOFOMES de ASOFOM continuar como una opción viable para personas físicas y morales; mejorar la oferta tecnológica para ir de la mano de las tendencias que se están marcado en el sector financiero, adaptarse a las condiciones de las medidas sanitarias y reducir los costos operativos, además de seguir con sus procesos internos para mantenerse como una opción de inversión para sus fondeadores privados y continuar con su oferta de crédito al segmento productivo que no es atendido por banca tradicional.

 

 

Reconocimiento y tarea

 

Jorge Meléndez Barrón, titular de la Unidad de Banca, Valores y Ahorro (UBVA) de la Secretaría de Hacienda, considera que en el contexto actual las Sofomes deben ser partícipes dentro de la reactivación económica; su señalamiento tiene razón de ser cuando destaca que las cerca de 1,800 entidades que forman el universo SOFOM representan 6.75% del total del financiamiento al sector privado, cuatro puntos más que en 2015, y que si bien está lejos del de la banca, que es de 51%, su participación es importante y, seguramente, lo será más debido a que las pymes requieren de intermediarios financieros ágiles en los diferentes segmentos y mercados.

 

Los datos de la ECOVID-IE y del EDN muestran una realidad que requiere de mucho trabajo y esfuerzos para revertirla. No es fácil dada la situación económica mundial y nacional; sin embargo, se cuenta con los medios y los canales para atender las necesidades del sector productivo; las SOFOMES están en primera línea y son reconocidas por su labor para seguir hombro con hombro.

 

Algunos datos indican que el 57% de las empresas mexicanas prevé recuperarse de la crisis económica hasta el 2022, o incluso después, y solo el 33% de las compañías estima que podría recuperarse en el 2021. Lo cierto es que a través de las SOFOMES, las Pymes pueden contar con soluciones financieras rápidas, ágiles y estructuradas de acuerdo con sus necesidades para afrontar los retos generados por la pandemia, que probablemente permanezcan por todo 2021.

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