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Crimen y seguridad en el ciberespacio: Medidas para mitigar riesgos

Por la contingencia, Internet se ha convertido en el canal para interactuar entre nosotros y un importante medio para trabajar, contactar y apoyarnos. Esta situación aumenta los riesgos en las corporaciones, sobre todo en el sector financiero y comercial.

El rápido crecimiento del ciberespacio propició la creación de nuevos modelos de negocio en el sector privado, la democratización y el acceso gratuito al conocimiento para la sociedad, pero con este crecimiento también aumentaron los ciberataques: intentos de acceder ilegalmente a un sistema electrónico o a una red informática con el fin de extraer información o interrumpir su funcionamiento. El año pasado México se colocó en el sexto sitio de los países más vulnerados, después de que en 2018 no figuraba en la lista.

La creciente dependencia de las tecnologías de la información y el incremento en número y severidad de ciberataques ha forzado a las organizaciones del sector privado y público a incrementar su gasto en ciberseguridad; sin embargo, los encargados de la ciberseguridad en las empresas consideran que los ciberatacantes están incrementando su sofisticación a una mayor velocidad que ellos, lo que plantea un riesgo mayor al que se suman las circunstancias.

Los expertos indican que en el país, al haber más infraestructura conectada a la red debido al incremento del teletrabajo por la contingencia sanitaria causada por el Covid-19, se espera que este tipo de ataques o amenazas aumente. Datos de Google indican que al día se detectan 18 millones de ciberamenazas. De los hechos consumados, por ejemplo, en la actualización del Informe de principales incidentes cibernéticos en 2020 en el sistema financiero nacional, el Banco de México dio a conocer que en abril se detectó un ransomware en varios servidores; fue el primer incidente en medio de la pandemia y de acuerdo con el Banco Central, el ataque no estuvo relacionado ni con Banxico, ni con el Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI), ni con ninguna plataforma en específico.


El riesgo está presente por lo que se deben considerar medidas para evitar ciberataques que priven a las organizaciones o familias del acceso a sus dispositivos, datos o Internet, ya que podría causar fallos generalizados de infraestructura, poniendo obstáculos a los sistemas públicos (y dentro de estos a los sanitarios), a las organizaciones y a las redes porque, como dicen Algirde Pipikaite y Nicholas Davis, autores del artículo  ¿Por qué la ciberseguridad es más importante que nunca durante la pandemia de coronavirus? (WEF, marzo 2020) “hay otra amenaza invisible en aumento en el espacio digital: el riesgo de ataques cibernéticos que se aprovechan de nuestra mayor dependencia de las herramientas digitales y de la incertidumbre de la crisis”.

Ante este nuevo escenario plantean tres medidas para mantener la seguridad en línea:

  1. Revisar los hábitos de higiene digital. Comprobar que tienes una contraseña larga y compleja para el wifi del router de tu casa y que este tiene los cortafuegos activados. No reutilizar las contraseñas en la web y utilizar una VPN fiable para acceder a Internet siempre que sea posible.
  2. Verificar la autenticidad de un software y los enlaces. No dar clic a los enlaces que aparezcan en un correo electrónico. Al suscribirse a nuevos servicios se debe verificar la fuente de cada URL y asegurarse de que los programas o aplicaciones que se instalan sean originales.
  3. Hacer actualizaciones, pero solo las oficiales. Asegurarse de actualizar regularmente el software y las aplicaciones del sistema para reparar cualquier debilidad que pueda ser objeto de ataques. Si en algún momento sientes que el consejo que te dan suena extraño, ya sea que la amenaza del virus sea fuera de línea o digital, busca en Internet para ver si otras personas tienen preocupaciones similares y localiza un sitio conocido donde te puedan ayudar a verificar la veracidad de la información.

Los consejos de Pipikaite y Davis son muy útiles e importantes ya que, de acuerdo con IBM, a partir de marzo de este año, se han incrementado en más de 6,000% los spams y ciberataques en todo el mundo, y cerca del 77% de las empresas no cuentan con un plan de contingencia cibernética, lo que aumenta sus niveles de vulnerabilidad para ser atacadas por criminales informáticos. Este señalamiento se suma al de Lumu Technologies en el sentido de que el Covid-19 impactará económicamente la ciberseguridad de las organizaciones.

Las actuales circunstancias demandan contar con mecanismos de seguridad que proporcionen mayor planeación, estrategia y visión en lo que respecta a contingencia cibernética, considera IBM. No debemos olvidar que actualmente los ciberataques son de mayor sofisticación que antes con el fin de sustraer información de los usuarios financieros que apuestan por el uso de herramientas digitales para llevar a cabo sus operaciones. Datos de Trend Micro señalan que en México el robo de datos a través de correos electrónicos o sitios web falsos llamado “phishing” creció 350% a causa del confinamiento por Covid-19.

A nivel personal y organizacional debemos tomar todas las medidas de precaución para no ser víctimas de los crímenes cibernéticos porque, así como el crecimiento del ciberespacio trae beneficios, también implica riesgos y nuestra obligación es mitigarlos.

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